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Claves para el embalaje efectivo de productos perecederos

Cuando enviamos productos perecederos, el control de la humedad y la temperatura se convierte en un aspecto crucial. De ello depende que el producto llegue a su destino en las mejores condiciones. Sin embargo, para mercancías que viajan sueltas, el control de la temperatura puede ser una tarea desafiante debido a la falta de refrigeración, lo que inevitablemente rompe la cadena de frío.


Por ello, el embalaje juega un papel fundamental en el envío de cargas sueltas de productos perecederos. El embalaje adecuado puede proporcionar a la mercancía estabilidad en la temperatura. Para el envío de estos productos, se recomienda que viajen con material de aislamiento, lo que significa que el producto perecedero debe estar cubierto de espuma de polietileno, barrera radiante, o en un recipiente aislante, con el objetivo de inhibir la transferencia de calor. Además, se pueden utilizar cajas (hieleras) de estereofón.



Un material de uso común para ayudar a mantener la refrigeración es el hielo seco. No obstante, hay que tener precaución con este producto, ya que algunas aerolíneas lo consideran como mercancía peligrosa y no permiten su uso. El uso de hielo seco también puede influir en el peso de la carga, por lo que se debe considerar el uso de embalaje resistente al agua. En el caso de productos refrigerados, se puede utilizar el gel, aunque para productos congelados puede ser necesario utilizar el hielo seco.

Al utilizar hielo seco, es crucial consultar las regulaciones con el proveedor de logística y seguir las indicaciones de la Internacional Air Transport Association (IATA) y la International Civil Aviation Organization (ICAO).





Para mantener una temperatura óptima, se deben congelar previamente los refrigerantes de gel (según las indicaciones) y enfriar la caja de estereofón. Si se envían productos líquidos o que puedan sufrir derrames, es recomendable envolverlos en una bolsa de plástico hermética y colocar material absorbente alrededor.


Al acomodar el producto dentro de la caja, es esencial dejar espacio para colocar el gel, tanto alrededor del producto como en la parte superior. Además, es importante rellenar cualquier espacio restante con estereofón para evitar que el producto se mueva.


Si el producto se ha introducido en una bolsa plástica hermética, esta debe cerrarse bien. Si se usa hielo seco, es necesario dejarla entreabierta para que el dióxido de carbono que produce el hielo seco pueda liberarse. Finalmente, se introduce la bolsa en la caja de estereofón, que a su vez se coloca en una caja de cartón.


En resumen, el embalaje adecuado es esencial para mantener la calidad de los productos perecederos durante el transporte. Asegúrate de seguir estas pautas para garantizar que tus productos lleguen en las mejores condiciones a su destino.

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